Conoce Da Capo Murcia
Datos de la música clásica que exigen un cambio
Poca variedad de repertorio
Bach, Beethoven, Mozart y poco más... Los mismos compositores de siempre acaparan todo el protagonismo
El 1,8% de compositores representa más del 53% de la música que se interpreta
La falta de compositoras
La brecha de género sigue presente en la música clásica. Hay muchas obras que siguen abandonadas
Sólo el 5% de programas de orquesta incluyen obras de mujeres compositoras
La edad del público
La media de edad del asistente a conciertos de música clásica es de 50 años, la más alta de Europa
De los jóvenes entre 15 y 24 años, sólo el 3% asiste a conciertos de música clásica
Nuestra Misión
La música clásica en España viene sufriendo en los últimos años un descenso de popularidad en la sociedad. Alta especialización musical del público, rituales obsoletos, repertorio monótono o marketing desfasado son algunos de los motivos que nos hacen ver a este género como un producto que difícilmente puede competir con el resto de oferta cultural.
El objetivo de Da Capo es mostrar la belleza de la música clásica desde un punto de vista actualizado, acorde a las demandas de la sociedad. Redescubrir repertorio menos difundido, en conciertos con hilos conductores elaborados, todo ello rodeado por una campaña de charlas, podcast y contenido en redes que acercan la música integral de forma más dinámica y atractiva para todos los públicos.
Quiénes somos
Miguel Baró
Nacido en Murcia, crea Da Capo por el afán en redescubrir repertorio inédito y acercar la música clásica a todos los públicos.
Violonchelista y abogado, realiza Máster de Investigación Musical en la Universidad de Murcia y Máster de Interpretación Solista en Katarina Gurska, en Madrid. Participa en charlas y conferencias sobre difusión de la música clásica, para lo que trabaja en su Tesis Doctoral.


Fundación CajaMurcia
Patrocinador de Da Capo Murcia
La Fundación Cajamurcia es una organización sin ánimo de lucro que quiere impulsar, de manera eficiente, el desarrollo social y cultural, además de ofrecer soluciones útiles a necesidades presentes y futuras de la sociedad. En este sentido, sus dos grandes objetivos son: fomentar acciones de clara impronta social, con especial atención a colectivos más vulnerables (personas mayores, con discapacidad, infancia, familias con escasos recursos, personas inmigrantes…) y apoyar iniciativas que fomenten el desarrollo socioeconómico, especialmente proyectos ligados al arte, la cultura, la educación e investigación, y a la recuperación del patrimonio histórico y natural.
